Hubo un tiempo que no paraba de tomar café, cierto sujeto me lo "prohibía" y mi madre me daba siempre.
Luego el maldito bizcocho del quiosco que costaba $100 y subió (para mi desgracia) a $200.-
Ahora nació en mi vida la leche con chocolate nuevamente, para lo que claramente la solución a la adicción es matar vacas con metralleta.
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