Extraño mi antiguo blog.
A veces lo extraño a él pero no más que a mi blog.
El Sebastián me enferma de cierta manera; tipo que no sabe qué quiere o qué sé yo, sólo creo que alguien con sus características me podría explicar su bipolar y raro ser.
No quiero que él sepa de mí pero me da un ataque de rebeldía al sentir mi libertad limitada por un sujeto algo obsesionado con mi persona y el saber de ésta. Joder, no soy nada en absoluto especial, ¿para qué buscar el modo de ver lo que hago?
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